En juego la futura cosecha del aceite de oliva

escrito por fmanuel
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En juego la futura cosecha del aceite de oliva

En este momento tan delicado en nuestra sociedad, el olivarero se juega gran parte de esta cosecha y también la del año próximo. Esto es debido a que la flor del olivo está a punto de abrir (incluso abriendo ya en las zonas más tempranas) y el crecimiento vegetativo que soportará las flores del año que viene se va a desarrollar principalmente en primavera.

Ahora es el momento de prestar atención a todos los acontecimientos que se producen en los olivares, desde la fertilización (utilizando análisis foliares, agua, suelo en programas de fertilización) el manejo del suelo y por último el desarrollo de las posibles plagas - enfermedades.

En la floración nos encontramos dos posibles contratiempos en cuanto a plagas:

El prays oleae: dependiendo de la población que detectemos de este insecto, el número de inflorescencias por brote y la fertilidad de la flor, los técnicos recomendaremos actuar si se sobrepasa el umbral económico.

• Y la acariosis (aceria oleae) esta última afecta sobre todo a la aceituna que se destina a mesa ya que provoca el deformado del fruto. En el cuajado del fruto es el momento de limitar sus daños.

A parte de posibles daños directos a la flor y al desarrollo temprano de los frutos, existe otro lepidóptero que afecta cada vez a un menor número de olivares, pero que es muy perjudicial cuando se presenta y es la Euzofera (abichado), en este momento se produce la bajada de su curva de vuelo y el momento óptimo para intervenir.

No podemos decir que sea la mejor época para olvidar a nuestros olivos, nos jugamos mucho en estos días.

En cuanto a enfermedades provocadas por hongos, solo hay que explicar que sus necesidades básicas son temperaturas suaves y humedad, por lo que si la primavera se comporta con las esperadas lluvias tendrán su caldo de cultivo ideal. Tendremos que protegernos de ellos con aplicaciones fungicidas para evitar sus daños.

Además de todo esto, es el momento de mantener el suelo, evitando el desarrollo excesivo de las hierbas adventicias, para que cuando cesen las lluvias no compitan por la humedad con el cultivo. Y por último y quizás lo más importante es fertilizar a nuestro cultivo en el momento de mayor actividad, debido a que tanto las temperaturas suaves como la humedad en el suelo, le hacen estar muy receptivo a la fertilización que podamos hacer, el resto del año y sobre todo en olivares de secano, se hace muy complicado tener esta interacción con los nutrientes que les facilitemos.

Nuestro agradecimiento a: Juan J Martínez - Ingeniero Técnico Agrícola - Director Técnico Producción Integrada - Responsable Producción Ecológica Oliv.San José de Lora de Estepa S.Coop.And